CONSTELACIONES / Breve historia

Fue en 1930 cuando se establecieron las constelaciones de forma definitiva. En ese año se realizó un congreso de la Unión Astronómica Internacional que, entre sus tareas, tuvo que cribar numerosas constelaciones que habían ido apareciendo en diversos atlas estelares. Desaparecieron del cielo entonces constelaciones de animales como el ganso, la abeja, el gato, la avispa y el búho; de artefactos como el globo aerostático, la máquina eléctrica y la oficina telegráfica; de instrumentos como el gnomon solar y el cuadrante; y, sobre todo, constelaciones dedicadas a reyes europeos como Carlos II de Inglaterra, Luis XIV de Francia y Federico el Grande de Rusia.

Breve historia de las constelaciones

Catálago de estrellas fijas. Abd al Rahman al Sufi. 1430

Además de decidir qué constelaciones permanecían, la Unión Astronómica Internacional también fijó en 1930 las fronteras de cada una de ellas. Hablando con propiedad, las constelaciones son los espacios que hay entre dichas fronteras, y no, como antiguamente, las figuras de animales, objetos y personajes que las contienen.  Ello se debe a que antes eran útiles los dibujos de las constelaciones porque se partía de la observación a simple vista, mientras que en la actualidad los modernos telescopios llevan programas informáticos que las hacen innecesarias.

Sagitario

Caius Julius Higinus. De astronomia. 1475

Las constelaciones Antiguas o Clásicas son las reunidas por Ptolomeo en el Almagesto (siglo II). Las constelaciones Modernas son las que se introdujeron a partir del Renacimiento (siglo XVI). Las Modernas agrupan constelaciones inventadas por varios astrónomos, siendo los más importantes Johan Bayer, Johannes Hevelius y Nicolas Louis de Lacaille. Los tres astrónomos diseñaron mapas celestes en los que fueron rellenando huecos que había entre las constelaciones de Ptolomeo y, especialmente Bayer y Lacaille, crearon nuevas constelaciones para el hemisferio Sur.

Sagitario

Andreas Cellarius. Harmonia Macrocosmica. 1660

Hay que decir que las constelaciones admitidas actualmente proceden de una sola cultura, la europea, pero que, evidentemente, ha habido otras culturas que han llenado el cielo con sus propias constelaciones. Cabe destacar, entre otras, las constelaciones de los aztecas, los incas o las tribus polinesias, y también las constelaciones chinas e hindúes.

Sagitario

John Bevis. Uranographia Britannica. 1748

Pero las constelaciones que se fijaron en el siglo XX no son eternas. . El inexorable paso del tiempo hará que, por efecto de la precesión de los equinoccios, el espacio de las constelaciones se desplace, y que, a causa del movimiento propio de las estrellas, el dibujo de sus figuras vaya cambiando poco a poco.

Sagitario

Cartes du ciel. 2013